MADRID, 25 (EUROPA PRESS)
La inversión, que supone el mayor compromiso de gasto de capital planificado por la compañía francesa en sus más de 135 años de historia en EE.UU., podría permitir crear más de 1.000 nuevos puestos de trabajo y la empresa ha indicado que los roles de nueva creación incluirán profesionales de fabricación de próxima generación, ingenieros, desarrolladores y analistas técnicos. Asimismo, la multinacional pretende contratar a más veteranos y militares estadounidenses retirados.
De este modo, junto con las inversiones de 2023 y 2024 para fortalecer su cadena de suministro en América del Norte, la última inversión planificada de Schneider Electric en Estados Unidos superará los 1.000 millones de dólares (924 millones de euros) en lo que va de década e incluirá expansiones en la capacidad de fabricación, lo que refleja la sólida demanda de los clientes por soluciones para aumentar la eficiencia energética, escalar la automatización industrial y ofrecer una red más fiable.
En concreto, la multinacional contempla la apertura de nuevas plantas y la transformación o ampliación de instalaciones existentes en Tennessee, Massachusetts, Misuri, Ohio, Texas y Carolina del Norte.
"Nos encontramos en un punto de inflexión para los sectores tecnológico e industrial en EE.UU., impulsados por el increíble crecimiento de la IA y una demanda energética sin precedentes", ha señalado Aamir Paul, presidente de Operaciones en Norteamérica de Schneider Electric.
"El sistema eléctrico estadounidense se enfrentará a un aumento sin precedentes de la demanda energética en la próxima década, impulsado por los centros de datos y la IA", ha indicado Debra Phillips, presidenta y consejera delegada de la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos (NEMA).
América del Norte es la región más grande para la empresa, ya que representó el 36% de los ingresos de Schneider Electric en 2024. Sólo en Estados Unidos, la empresa emplea a más de 21.000 trabajadores y opera más de 20 fábricas inteligentes y centros de distribución.