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Hace 2 semanas

Por Ignacio Morgan 07 agosto 2017

Más de una vez he comentado que, aparentemente, los jugadores dejaron de creerle a Guede. Tras este partido, y sumando al partido con La Serena, creo que eso cambió, o está cambiando al menos.

“Si los equipos nos salen atacar, es muy difícil que no podamos crear opciones de gol”, dijo Jorge Valdivia apenas terminó el partido. Y es así, seguramente la tónica de este torneo serán los equipos refugiándose en su cancha, ensuciando el medio y jugando al pelota o en la contra aprovechando la adelantada línea de 3 que usa Guede, a quien le critiqué hace una semana su ausencia de un plan B.

Pero en menos de una semana Colo Colo y Guede tuvieron un cambio espectacular. Primero con la goleada sobre La Serena, donde se vieron varios cambios de esquema dentro del partido, al igual que hoy.

Guede se vio obligado a modificar su esquema por la contingencia: sin delanteros de área y con Paredes lesionado a última hora. Varios –incluyéndome- se asustaron con este esquema sin delanteros sobretodo por los primeros minutos donde el equipo estaba replegado, desorientado y visiblemente incómodo.

Pero de a poco el Cacique se fue soltando gracias al desequilibrio de Valdés que salió victorioso cada vez que giró o encaró, Campos se comió la banda derecha (consolidándose cada día más como un jugador trascendental para este equipo), y en el medio, Lupe Figueroa hizo un excelente trabajo dando equilibrio y salidas limpias, mientras que Baeza anuló al extraordinario Martín Rolle.

Párrafo aparte para Nicolás Maturana. Nobleza obliga: no le tenía fe a su fichaje pero hoy hizo un muy buen primer tiempo y destacó principalmente sus ganas, nunca dejó de buscar ni intentar atacar.

En el complemento se dedicó a manejar la pelota y ahí fue muy superior a O’Higgins gracias al trabajo de Jorge Valdivia, quien distribuyó e hizo jugar. Ya para el final se dedicó a regalar un poco de su talento y el publico lo agradeció con una ovación.

Pero lo más importante es que Colo Colo se vio bien armado, bien estructurado, cómodo y con mucha autoridad. Hace una semana contra el CDA, se vio cualquier cosa, un equipo perdido, sin ganas y sin la intención de cambiar el resultado.

Más de una vez he comentado que, aparentemente, los jugadores dejaron de creerle a Guede. Basándome en lo que se vio al final del torneo pasado, pretemporada e inicios de este torneo. Tras este partido, y sumando al partido con La Serena, creo que eso cambió, o está cambiando al menos.

El alza en la confianza de algunos jugadores es muy notoria, y el mejor ejemplo es Felipe Campos, quien está rindiendo a gran nivel ya sea como central, stopper, de dos o como lateral volante. Para que hablar de Fernando Meza y Claudio Baeza.

Esperemos que este sea el partido bisagra y Colo Colo retome el gran nivel exhibido a fines de 2016 y las primeras fechas del torneo anterior. Lo importante es que, al parece, el divorcio entre Guede y el plantel está quedando atrás y la confianza está volviendo.

 

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