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La columna de Bastarrica: Más opinión política en el fútbol…más revolución…Por favor!!

Por Diego Bastarrica 12 julio 2017

Sigan el ejemplo de Sócrates, sean la voz del pueblo y hagan de su camarín una verdadera democracia.

“Si la gente no tiene el poder de decir las cosas, entonces yo las digo por ellos. Si yo estuviera del otro lado, no del lado de la gente, no habría nadie que escuchara mis opiniones”.

“Muchas veces pienso si podremos algún día dirigir este entusiasmo que gastamos en el fútbol hacia algo positivo para la humanidad, pues a fin de cuentas el fútbol y la tierra tienen algo en común: ambos son una bola. Y atrás de una bola vemos niños y adultos, blancos y negros, altos y bajos, flacos o gordos. Con la misma filosofía, todos a fantasear sobre su propia vida”. Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieria de Oliveira (ex crack brasileño)


Qué privilegiada tribuna tiene el fútbol, caja de resonancia tan imponente como un gol a estadio lleno, como una multitud abucheando al rival. Potencia invisible que yace en el torrente sanguíneo de millones de personas alrededor del mundo y que siembra vida incluso en ese territorio yermo que es la existencia simple y cotidiana de cada uno de nosotros.

“Pasión de multitudes” le llaman con justa razón los filósofos de la mercadotecnia, porque vive aquí en este lema el enorme negocio multinacional que agiganta la pirotecnia, el dinero a destajo, la corrupción, la desigualdad y la exageración orbital de sueldos millonarios que abofetean en la cara al pueblo que dicen servir por medio de una camiseta que no siempre se moja como debería.

Y ahí, en esa tierra de desbordante talento, en esa danza de dólares, en ese ir y venir de tácticas, pizarras, instrucciones, patadas, tarjetas, tiros en el palo, lanzamientos de esquina, arengas motivacionales, palmoteos en la espalda, llantos, sonrisas, abrazos y goles…ahí en ese inmenso mar de emociones, no hay NINGÚN salvavida ni embarcación valiente que decida influir en el modelo de sociedad que todos deseamos habitar.

Esta inquietud nace porque tiempo atrás vi un documental, único en su especie y maravillosamente bien relatado, “Democracia en Preto y Branco” del cineasta Pedro Asbeg y que relata como el Corinthians de Sao Paulo liderado por Socrates, lucha de forma activa contra la dictadura brasileña de 1982.

Su forma de contribuir al diálogo, y la lucha contra la opresión es hacer un cambio interno en el mismo club paulista. Permitiendo que futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes trabajen en asambleas participativas para generar acuerdos. Luego esto se traspasa a la cancha, donde con el eslogan “Democracia Corinthiana” en la camiseta, el “Timao” entrega su mensaje de resistencia. Pero además, Socrates y compañía salen a las calles y protestan directamente contra la dictadura.

Cuánta falta hace en Chile y en todas las ligas profesionales del mundo el ejemplo del elenco brasileño en los ochenta. ¿Por qué tenemos que viajar en la máquina del tiempo para encontrar a los Carlos Caszely o a los Pollo Véliz?. ¿Por qué debemos sorprendernos y colocar como un ejemplo enciclopédico a Jean Beausejour? ¿Por qué tuvimos que esperar a que Bielsa le negara el saludo al ex presidente Sebastián Piñera para volver a hablar del tema? ¿Por qué tuvimos que esperar a que Sergio Jadue se llevara hasta el papel confort para reaccionar a una maquinaria política, económica e institucional que se dedicó a defraudar?

En momentos en que la participación política está deslegitimada, y en que la suerte del país está en juego, ya que nos toca nuevamente elegir entre las opciones de sociedad que queremos construir y habitar, duele en lo personal ver la falta de compromiso explícita de los futbolistas y su entorno.

Líderes de opinión, modelos a seguir por niños y jóvenes, ejemplo de salud y bienestar (la mayoría de las veces), y embajadores en redes sociales y en la vida real de cualquier cosa, callan y enmudecen ante las AFPs, las Isapres, las desigualdades, el CAE, el femicidio y los nuevos derechos de las comunidades LGBTI.

Qué linda revolución sería que Jorge Valdivia, Esteban Paredes, Jaime Valdés, Johnny Herrera, Gonzalo Jara, Christopher Toselli, Milovan Mirosevic, Cristián Álvarez y tantos otros, expresaran libremente y sin miedo su posición política. Qué bella manera de participar en el debate y en hacer rodar la rueda de la tolerancia y de la construcción social.

Sean la voz de esa multitud silenciada y que sólo balbucea coros, arengas y canciones para apoyarlos a ustedes. Sean la imagen de esa humildad y esas carencias que son parte de su propia historia de crecimiento. Sean las fotos en Instagram que inviten a movilizar un cambio. Sean los posteos en Twitter y Facebook que motiven el intercambio de ideas. Sean el grito de cambio.

No confundan las cosas eso sí, y no sean instrumento de propaganda barata. Para que nunca más en Chile y en el mundo un dictador se aproveche de un club de fútbol para limpiar su imagen y para que nunca más un empresario y ex presidente compre la pasión popular.

Tengan posición y hagan la mejor jugada de sus carreras. Hagan suyo el lema del gran Socrates: “Regalo mis goles a un país mejor”.

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