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La columna de Bastarrica: ¿Gavilán o Paloma? ¿Qué es este torneo chileno tan emocionante?

Por Diego Bastarrica 03 mayo 2017

Y nosotros los hinchas seguimos embobados de puro amor, tontos, ingenuos, charlatanes…

“Amiga, hay que ver como es el amor.

Que vuela a quien lo toma,

Gavilán o paloma.

Pobre tonto, ingenuo charlatán.

Que fui paloma por querer ser gavilán.

Amiga, hay que ver como es el amor.

Que vuela a quien lo toma,

Gavilán o paloma” Gavilán o Paloma/José José


Como que de repente a todos nos bajó un romanticismo extremo y una emotividad digna de radio ochentera AM.  A ritmo de Sergio Dalma y su one-hit wonder “Bailar Pegados”, tenemos a 10 equipos de la Primera División rozándose las mejillas en la parte alta de la tabla de posiciones y eso bastó para que el olor a cebolla que cada uno lleva impregnada en lo más profundo de la piel saliera a aflorar para bendecir con enamoramiento quinceañero a nuestro Torneo de Clausura.

Incluso Zalo Reyes cree en este matrimonio feliz, aunque este campeonato sea el mismo demonio y hasta desde Inglaterra nos llueven los ramitos de violeta por el magnífico espectáculo y la adrenalina a mil por hora que se vivirá en estas últimas tres fechas.

Porque anote fiel lector: Aunque matemáticamente son 13 clubes con chances, sólo son 10 elencos con reales opciones, desde Colo Colo y sus 22 puntos, Iquique, la U y sus 21, Unión Española y O’Higgins y sus 20, la UC y Universidad de Concepción con sus 19, Everton y Audax Italiano con sus 18 y Temuco con sus tiernos 17.

De ese crisol de candidatos así viene la mano para estas próximas tres fechas:

  • Colo Colo: Everton (V), Antofagasta (L) y Cobresal (V)
  • Iquique: Antofagasta (L), UC (V), Temuco (L)
  • Universidad de Chile: Cobresal (L), O’Higgins (V), San Luis (L)
  • Unión Española: Universidad de Concepción (V), San Luis (V), Audax Italiano (L)
  • O’Higgins: Palestino (V), Universidad de Chile (L), Antofagasta (V)
  • UC: Huachipato (V), Iquique (L), Universidad de Concepción (V)
  • Universidad de Concepción: Unión Española (L), Audax Italiano (V), Universidad Católica (L)
  • Everton: Colo Colo (L), Huachipato (L), Palestino (V)
  • Audax Italiano: Wanderers (L), Universidad de Concepción (L), Unión Española (V)
  • Deportes Temuco: San Luis (V), Palestino (L), Iquique (V)

Y bueno como bien sabemos del amigo Baldor, las matemáticas pueden vestirse de Sultán y reinar para abrirnos los sesos y hacernos creer que estamos frente a una liga competitiva, de lucha regular, con planteles fuertes y con estadios llenos a la espera del desenlace final.

Pero por suerte existen los humanistas en este mundo de tantos números, porque si fuera por estadísticas, seríamos todos borrachos, corruptos y apátridas sin miramientos sociales y políticos y en el fútbol nos podrían dibujar con una cabeza de sofá o de televisión.

Y justamente detrás de ese paraíso emocional y de esa tabla tan bellamente adornada por tantos reyes, es que existe la certera inquietud sobre que es realmente nuestro Torneo de Clausura: ¿Es acaso un mediocre reflejo de la irregularidad?, ¿Es quizás el triunfo del mínimo esfuerzo?, ¿Es posiblemente la tierra de las oportunidades? ¿Es el laboratorio de pruebas para entrenadores en práctica? ¿Es la tierra fértil de los jugadores extranjeros desechados de categorías inferiores en sus países? ¿Es el semillero de una nueva generación de futbolistas exitosos para nuestro Chile querido? ¿Es el pragmatismo dirigencial a costa de equipos poco reforzados y preparados para el roce internacional? ¿Es el triunfo de la calendarización televisiva?

En momentos de pletórico enamoramiento por un desenlace shakesperiano, el Clausura, confundido y ruborizado por tanto elogio, pasa ese momento que el sabio José José cantara: “Esa noche entre tus brazos caí en la trampa, cazaste al aprendiz de seductor y me diste de comer sobre tu palma, haciéndome tu humilde servidor…amiga hay que ver como es el amor, que vuela a quien lo toma: Gavilán o Paloma”.

Y nosotros los hinchas seguimos embobados de puro amor, tontos, ingenuos, charlatanes, somos palomas, queriendo ser gavilán.

Habrá campeón, volverán los largos y la justicia deportiva volverá a su palco preferencial. Pero en ese rincón secreto, habrá una pequeña esquirla que nos recordará cuál herida de la vida, esa pena de amor llamada Torneo de Clausura 2017.

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